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Trazabilidad · Racionalidad · Fecha cierta
Tus operaciones deben cumplir los estándares y criterios de las autoridades fiscales. El diseño y la revisión de los contratos alineados a un enfoque fiscal son la ventaja estratégica para prevenir contingencias, antes de que existan.
Hoy las operaciones de tu empresa deben cumplir estándares y criterios de las autoridades fiscales —trazabilidad, racionalidad, materialidad y fecha cierta—, y esa es la ventaja estratégica para prevenir contingencias. Por ello el diseño y la revisión de los contratos tienen que estar alineados a un enfoque fiscal, con base en los principios jurídicos aplicables a la materia y a la transacción de que se trate, incluyendo toda la documentación que ampare la realidad de la operación.
Un contrato redactado solo desde la óptica civil o mercantil puede ser jurídicamente impecable y, aun así, no servir para acreditar la operación ante el SAT. Son dos exámenes distintos y hay que pasar los dos.
Los cuatro criterios
Cada uno se atiende desde la redacción. Ninguno se resuelve bien después.
Que la operación pueda seguirse de principio a fin: del acuerdo al entregable, del entregable a la factura y de la factura al pago, sin saltos ni huecos.
Que las condiciones pactadas —precio, plazo, alcance— sean congruentes con lo que se contrata y con lo que se paga en el mercado por algo equivalente.
Que el contrato prevea desde el inicio qué evidencia va a generar la ejecución: entregables, reportes, bitácoras y aceptaciones.
Que exista certeza jurídica sobre el momento en que el documento se celebró. Sin ella, la autoridad puede sostener que se elaboró después.
Qué hacemos
Redacción con enfoque fiscal desde cero, conforme a los principios jurídicos de la materia y de la transacción concreta, no con una plantilla genérica.
Auditoría de los instrumentos que ya están firmados, priorizando los de mayor monto y los de servicios intangibles, que son los de mayor exposición.
Implementación del mecanismo que da certeza a la fecha de tus instrumentos, de forma sistemática y no caso por caso.
Diseño de los anexos que definen qué se entrega, cómo se acepta y qué evidencia queda. Es donde se construye la materialidad futura.
Los contratos entre partes relacionadas son los que más se revisan y los que peor documentados suelen estar. Se trabajan con atención específica.
El procedimiento interno para que todo contrato nuevo nazca revisado, fechado y con su expediente, sin depender de que alguien se acuerde.
No todos los instrumentos tienen la misma exposición. Estos son los que concentran la mayor parte de las observaciones y por los que conviene empezar cualquier revisión:
Servicios intangibles —consultoría, asesoría, servicios administrativos, publicidad—, porque no dejan rastro físico y toda la prueba depende del expediente. Operaciones intragrupo y con partes relacionadas. Regalías y uso de marca. Comisiones mercantiles. Y préstamos entre la empresa y sus socios, que casi nunca están documentados como corresponde.
Dónde termina esta página y empieza la otra. Aquí trabajamos el instrumento antes de que la operación ocurra. Si la operación ya ocurrió y la autoridad la está cuestionando, ese es el terreno de Materialidad de Operaciones.
Método EUROTAX
Sin cajas negras. Sabes qué se está haciendo, por qué, y qué sigue.
Revisamos tus contratos vigentes de mayor monto y de mayor exposición, y te decimos cuáles servirían hoy como prueba y cuáles no.
Definimos por dónde empezar y qué instrumentos se rehacen, cuáles se complementan con anexos y cuáles solo necesitan fecha cierta.
Redactamos, revisamos y dejamos los anexos y formatos operando con tu equipo.
Instalamos la política contractual para que los contratos nuevos nazcan revisados y fechados, sin depender de nadie en particular.
Dudas frecuentes
Las dudas más comunes de directores de finanzas y de jurídico interno.
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